Fisioterapia neurológica

¿Qué es la fisioterapia neurológica?

La neurofisioterapia o fisioterapia neurológica o es una especialidad dentro de la fisioterapia que trabaja y permite recuperar funciones cerebrales que habían sido dañadas por lesiones neurológicas.

 

El objetivo primordial de la fisioterapia neurológica es reducir las alteraciones biomecánicas y psicomotrices que alteran la funcionalidad de las personas afectadas por alteraciones del sistema nervioso.

 

El fisioterapeuta neurológico es un fisioterapeuta especializado en la evaluación y el tratamiento de personas con problemas de movimiento, postura y/o equilibrio debido a una enfermedad o lesión del sistema nervioso.

 

Los fisioterapeutas especializados en neurología trabajan con adultos y niños, con diveras patologías y lesiones neurológicas como son:

  • Lesión de la médula espinal.
  • Lesión cerebral que resulta de un trauma o de condiciones tales como el derrame cerebral o tumores.
  • Esclerosis múltiple.
  • Enfermedad de Parkinson.
  • Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA).
  • Polineuropatías como un síndrome de Guillain-Barré o polineuropatía inflamatoria crónica.
  • Trastornos vestibulares, neurinoma del acústico, u otras condiciones que causan mareos y pérdida del equilibrio.
  • Condiciones pediátricas, como la espina bífida o parálisis cerebral.
Clínica Fisioterapia y Osteopatía en Granada | Miguel Peña

¿Cuándo está indicada la fisioterapia neurológica?

Un fisioterapeuta neurológico puede ayudarle si presenta cualquiera de los siguientes síntomas:

  • Alteración del movimiento o de la postura.
  • Mareo.
  • Desequilibrio que se traduce en caídas.
  • Dificultad para caminar o moverse en su vida diaria.
  • Cambios en su capacidad para hacer las cosas que le gustan en su vida, como actividades recreativas o excursiones con su familia.
  • Si necesita más ayuda para realizar las actividades de la vida diaria.
  • Si tiene un aparato ortopédico o una silla de ruedas que se encuentra en mal estado y necesita ser reevaluado.

Es necesario restaurar la función después de una afección neurológica, realizando una intervención adaptada a las necesidades individuales y las habilidades de la persona. También hay que tener en cuenta la respuesta sensorio motriz, cognitiva y/o emocional del paciente para establecer una estrategia de tratamiento adecuada.